jueves, 25 de febrero de 2010

Mi angelito lo mataron


Alex Figueroa, quien forma parte del departamento de seguridad de esta casa editora, denunció la presunta negligencia médica por parte del pediatra Julián Rivero, quien se desempeñó como neonatólogo para el momento del nacimiento de su hijo, que tuvo lugar el pasado lunes 23 de junio, a las 10:30 de la mañana, en la clínica “Sinaí”, ubicada en el centro de la ciudad, de Valencia a la vez que lo señala como “presunto responsable directo de su muerte”.


Figueroa aseguró que el bebé nació vivo y saludable, pesando 4 kilos 400 gramos, peso que le causó asombro al galeno Rivero, quien le preguntó que si en su familia habían antecedentes diabéticos, a lo que él respondió que sí, sin embargo, “el doctor aseguró que el recién nacido se encontraba en perfectas condiciones de salud, ya que él lo había examinado, luego de la cesárea que se le practicó a mi esposa”.

Seguidamente, subieron a la madre junto a la criatura a la habitación, donde Figueroa al observar a su hijo, se percató que tenía moradas las uñas y un color amarillo muy acentuado, por lo que le informó al médico, quien solicitó practicarle un examen de bilirrubina, que arrojó un alto nivel. Ante esta situación, el “doctor Rivero se presentó a las 4 de la tarde, diciendo que le haría seguimiento al caso, y a partir de ese momento no apareció más, hasta el día siguiente”, añadió.

El denunciante manifestó que “alrededor de las 7 de la noche le colocaron en la habitación una lámpara al bebé, cuando en la clínica había incubadoras, sin siquiera realizarle un chequeo periódico, por lo alto de la bilirrubina, lo que me causó impresión ya que se trata de un centro médico especializado en maternidad”. Asimismo, aseveró que “no hubo médico pediatra de guardia durante toda la noche, o por lo menos jamás se acercó a revisar a mi hijo, sólo entró al cuarto un médico general que nos manifestó que el niño se mejoraría con la lámpara”.

Figueroa indicó que al día siguiente del nacimiento, el 24 de junio, en vista de que el neonato seguía conservando el color amarillo en su cuerpo, llamó telefónicamente al ginecólogo que había atendido a su esposa, quien gentilmente se comunicó con la clínica y logró que enviaran a las 8:30 de la mañana a una bionalista para que le repitiera los exámenes de bilirrubina, mientras que el galeno Rivero apareció a las 9 de la mañana aproximadamente.

Una vez obtenido los resultados, Rivero, en lugar de cumplir con el juramento de Hipócrates, y buscarle una inmediata solución al estado de salud de la criatura”, se dispuso a preguntarle al padre -de manera aislada- si disponía de dinero, ya que el tratamiento era costoso, a lo que el afectado respondió que no tenía posibilidades económicas.

En vista de lo avanzado del tiempo y “la presunta negligencia médica” del doctor Rivero, Figueroa se retiró de la clínica “Sinaí”, sin que les hicieran entrega del certificado de nacimiento, ya que los representantes del centro médico, alegaron “que carecían del mismo, porque Insalud no los había dotado”. Posteriormente, el recién nacido fue trasladado por sus padres en carro particular a la Ciudad Hospitalaria “Dr. Enrique Tejera” (CHET), donde fue atendido y recibió los servicios médicos requeridos. Le realizaron la transfusión y se mantuvo en observación durante toda la noche, pero lamentablemente en la mañana presentó fiebre, vomitó sangre y le dio un mortal paro respiratorio.

Por otra parte, Figueroa narró que en la morgue de la CHET no querían entregarle el cuerpo sin vida de su hijo, puesto que no tenía el certificado de nacimiento, razón por la cual tuvo que volver a la clínica “Sinaí”, donde les informaron que se harían responsables de la entrega del cadáver. Del centro materno enviaron a la medicatura forense a una dama del personal de limpieza, para que le tomara las huellas al neonato y otorgará el certificado de nacimiento, “pero en un descuido, la señora se dispuso a retirarse, sin que se realizara aún la entrega del cadáver del bebé, por lo que la retuvimos y llamamos a la directora de la clínica, Milagros Freites Arias, quien sin sentimiento alguno acotó que no tenía ninguna responsabilidad en la entrega del cuerpo sin vida del niño”.

Por lo antes expuesto, Alex Figueroa formuló la respectiva denuncia ante el Ministerio Público, la cual recayó en la Fiscalía 20, a fin de que se lleven a cabo las investigaciones de rigor.

“Yo le pido a la fiscal Superior doctora Ambar Gudiño, que se aboque al caso para que se logre sancionar disciplinariamente al doctor Julián Rivero por su presunta negligencia médica y a la clínica Sinaí por su supuesta responsabilidad. Con esto jamás recuperaremos a nuestro hijo, pero sí lograremos alertar a tanta gente inocente para que no pasen por esta fatalidad”, afirmó Figueroa.

Fuente:www.el-carabobeno.com

3 comentarios:

  1. Que falta de etica de esta clinica, pero te apusto que para cobrar si no pusieron pero. Hay que tomar en cuenta y estar pendiente de esta clinica mata sano...

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  2. Que falta de etica de esta clinica, pero te apusto que para cobrar si no pusieron pero. Hay que tomar en cuenta y estar pendiente de esta clinica mata sano...

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  3. Yo tuve a mi hijo en junio del 2015 allí y gracias a dios me atendieron bien y no me tocaron ningunos locos

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