jueves, 16 de junio de 2011

Otra Muerte: Centro Clínico Valle de San Diego

Oscar Azócar murió en las puertas de la clínica esperando que validaran la clave, como les ha pasado a muchos venezolanos



Para la señora Marienela Maldonado, quien perdió a su nieto porque en el Centro Clínico Valle de San Diego, estado Carabobo, no lo quisieron atender por no contar con el dinero suficiente, los centros de salud privados tratan a los seres humanos como mercancía.

“Para las clínicas privadas no somos pacientes, somos clientes. A ellos lo único que les interesa es ganar dinero a cuenta de nosotros. No somos clientes, somos un negocio”, dijo al ser entrevistada en el programa especial “Clínica de la Muerte”, de Venezolana de Televisión.

Maldonado relató, entre lágrimas, que su primer nieto, Mathías Alejandro Maldonado Guerra, nació con una insuficiencia respiratoria que no fue tratada por los médicos de este centro clínico privado que exigió un compromiso de pago escrito antes de salvarle la vida al niño.

“Mi nieto nació, mi nieto pudo haber vivido si esa gente nos hubiese atendido, pero ellos los que nos decían es de dónde viene el niño, de una clínica tipo 1 o tipo 2. Él era mi primer nieto y siempre lo seguirá siendo. Yo sufro por mi hijo, sufro por mi nieto. No pueden seguir muriendo niños en nuestro país por dinero, por el cochino dinero”, manifestó entre lágrimas.

Xavier Maldonado, padre del pequeño, acotó que al recién nacido lo trasladaron del Centro Clínico San José al Centro Clínico Valle de San Diego, donde le pedían 390 mil bolívares para atenderlo, pero los seguros de él y su esposo no eran suficiente para cubrir este monto.

“Yo tengo mi seguro que es de 40 mil y el de mis esposa que es de 65 mil, desesperado llamé a mi jefe y le digo que necesito más dinero porque en la clínica me exigen cancelar el monto completo. Mi jefe llama al seguro y autorizan el pago, le digo a la señora de administración, llamada Sonia Viera, y ella me dice que las palabras no le sirven, que se lo debo llevar por escrito. Media hora después me entero de que mi hijo murió”, relató llorando.

Por su parte, familiares del ex pelotero venezolano Oscar Azócar, quien falleció el pasado 14 de junio de 2010 a los 45 años, víctima de un infarto, en la Clínica La Viña de la ciudad de Valencia, estado Carabobo, narraron que al atleta no le brindaron ayuda suficiente.

“Mi esposo ingresó con un dolor en el pecho y estaba vomitando, le hicieron un electro y me dijeron que estaba bien, pero él me decía que se sentía muy mal, y los médicos me repetían que estaba bien, pero falleció”, relató Liliana de Azócar, esposa del reconocido pelotero, quien en varias oportunidades vistió la camisa de El Magallanes y Los Leones del Caracas.


Parece que los que trabajan como "Doctores" en esa clínica hay estudiado solo con el fin de hacer dinero y por una posición social. No tienen en sus corazones la bondad del profesional que tiene como responsabilidad salvar vidas. Solo tienen estiércol y gusanos malolientes que camuflan muy bien en sus grupos sociales. Son en pocas palabras, para una sociedad sensible y humana, simples desechos humanos con batas blancas.

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